martes, 4 de noviembre de 2008

Razones para no consumir miel

Todos los animales merecen respeto, por que son seres sintientes, que están en este mundo por sus propios medios y por sus propios intereses, no para ser "usados" por la humanidad.
Las abejas no son la excepción a la regla, sus pequeños tamaños no son motivo para excluirlas del respeto, ni motivo para no defenderlas tanto como a una vaca o a un gato de laboratorio.

Las abejas son manipuladas para obtener muchos productos destinados al uso humano, miel, cera, propóleos, polen, jalea real, y veneno. Son insectos inteligentes que han sido descritos como poseedores de unos complejos sistemas de comunicación.
Las abejas son tratadas en su mayor parte exactamente igual que cualquier otro animal de granja. Son sometidas a exámenes rutinarios y manipulación, regímenes alimenticios artificiales, tratamiento con medicamentos y pesticidas, manipulación genética, inseminación artificial, transporte (por aire, tren y carretera) y sacrificio.

Conoscamos algunos datos tomados de distintas fuentes que nos explica como en algunos lugares son manipuladas las abejas:

Reina por un año – quizá dos: Habitualmente se insemina artificialmente a las abejas reina con esperma obtenido de machos decapitados. Las reinas son sistemáticamente sacrificadas cada dos años porque tras un período de tiempo su capacidad de producción de huevos decrece, de modo que la colmena entera se hace improductiva y no es rentable. En Israel las matan y renuevan cada año.

Abejas aplastadas: Cuando los apicultores manipulan los panales, muchos abejas mueren aplastadas. Frecuentemente, las colmenas se rocían con humo para calmar a las abejas y facilitar su manipulación. Se colocan exclusas o dispositivos especiales que violan el espacio de las abejas para recoger los productos mientras entran en la colmena. Se separa a las abejas de sus colmenas agitándolas vigorosamente o expulsándolas con potentes corrientes de aire. Pueden acabar con patas o alas cortadas.
Cortar las alas a las reinas evita enjambrar e irse volando. Enjambrar es su forma natural de reproducción crecimiento y supervivencia de la especie, al menos en estado salvaje. Sin embargo, los apicultores tratan constantemente de evitar este fenómeno natural usando feromonas artificiales y cortándoles las alas para mantener su colonia bajo control.

Alimentación artificial: Los apicultores suelen alimentar a sus colonias con sustitutos artificiales de polen y almíbar de azúcar blanco, generalmente para sustituir la miel que les han quitado. Si estas prácticas se realizan durante largos períodos su tiempo hacen disminuir la productividad y longevidad de la colmena. Las colonias se deberían alimentar con su propia comida natural – miel y polen – produciendo abejas nacidas con mayor tamaño y más vigoroso.
Pesticidas: Los apicultores han pasado a depender del uso de pesticidas sintéticos y antibióticos para combatir plagas, y esto ha conducido a problemas de riesgo toxicológico tanto para los propios apicultores como para las abejas, así como riesgos de contaminación de la miel.

Abejas transportadas: Existe compra y venta de abejas a nivel mundial. Su transporte implica que las abejas sufran estrés, ahogo, sobrecalentamiento, o frío. Muchas perecen enterradas en los ataúdes que son sus paquetes.

Principales Productores de Miel: Se comercializan entre unas 250.000 y 300.000 toneladas de miel en todo el mundo y realmente se produce el doble de esa cantidad. Son seis los principales productores mundiales de miel: China, estados Unidos, México, Argentina, Canadá, y Alemania.

Riesgos de Salud: La miel y otros productos procedentes de las abejas son ampliamente utilizados en la medicina tradicional. Sin embargo, se recomienda seriamente a la gente que padece asma o alergias que no tomen miel o jalea real, tras haberse producido varias muertes y enfermedades severas. No es apropiada para los niños menores de doce meses por el riesgo de botulismo. Se ha visto a abejas bebiendo en plantas depuradoras de aguas residuales, y se sabe que recogen alquitrán, colas adhesivas y pinturas en lugar de propóleo. Además la comparación nutricional de los principales nutrientes de la miel y el azúcar terciado muestra que el azúcar es superior en cuanto a proteínas, calorías, potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro, cobre, cloro, vitamina B6, ácido fólico y pantoténico y biotina. Los a veces dudosos beneficios de los productos apícolas no garantizan el uso y abuso de las abejas. Existen muchas otras efectivas medicinas alternativas de origen no-animal.

Hechos sobre las abejas: La abeja vuela unos 800 km en su vida obrera y produce sólo media cucharadita de miel. Una reina puede llegar a producir medio millón de huevos en su ciclo de vida natural. Sin embargo, sólo le dejan vivir 2 años en el mundo comercial produciendo 150.000 huevos por año. En condiciones tranquilas la abeja obrera vuela a 24 km por hora y hasta 40 km durante cortos períodos de tiempo, y trabaja de 7 a 10 horas diarias.
Productos avícolas:

Miel: Alimento predigerido elaborado por las abejas a partir del néctar. Las abejas recolectan el néctar de las flores y lo almacenan en su primer estómago. Allí es parcialmente digerido y convertido en la sustancia que llamamos miel. Es una fuente alimenticia para la abeja y se almacena en la colmena para los meses de escasez invernal. El metabolismo de la miel produce calor, lo cual mantiene la temperatura de la colmena en 17 – 34 grados. Los humanos la utilizan como alimento, medicina y en cosméticos y artículos de tocador
Cera de abejas: Segregada por ocho pequeñas glándulas situadas bajo el abdomen de la abeja. La suave cera se vierte en ocho bolsas situadas debajo de las glándulas donde se solidifica. Una vez en la boca, las abejas trabajan la cera en forma de celdas hexagonales llamadas panales que se emplean para formar la estructura básica de la colmena. La cera se usa en cosmética, artículos de tocador, farmacéuticos, abrillantadores y velas.
Propóleos: Sustancia resinosa recogida de los árboles por las abejas. Lo usan para rellenar agujeros, barnizar y reforzar la colmena. También lo emplean como antibiótico natural, agente antiviral, y fungicida. Los humanos lo usan en medicina, y como suplemento dietético.
Polen:- Las abejas lo recogen de las flores y lo llevan a la colmena en las patas traseras donde se almacena. Es junto con la miel, su fuente de alimento. La recolección del polen por los humanos, requiere la instalación de trampillas especiales en la colmena, que lo arrancan. Se emplea como suplemento dietético.

Jalea Real: Fluido pegajoso color crema-blanquecino, mezcla de dos secreciones de las glándulas de las abejas obreras y la única fuente de nutrición de la reina durante toda su vida. Debido a que la jalea real permite a una abeja convertirse en reina, hay quienes piensan que comiéndola podrá recuperar su juventud perdida. China, donde se han ideado técnicas reductoras de costes para su recolección, es el principal exportador de jalea real. Los detalles de los métodos de recolección se guardan bajo secreto riguroso.

Veneno: La recolección de la picadura de la abeja requiere la instalación de una membrana cargada eléctricamente delante de la colmena. Cuando las abejas chocan con ella, reciben una descarga eléctrica y pican la membrana, depositando el veneno, el cual se valora por sus supuestas cualidades medicinales.

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