miércoles, 10 de diciembre de 2008

El consumo de animales una necesidad creada

¿Quién dice que es necesario y bueno el consumo de “derivados” animales?, ¿hasta cuánto juega la alienación, la imposición ante lo que debemos usar para alimentarnos diariamente??.
Nunca escuchamos esta parte netamente política y económica, que también tiene que ver con la ética claro está, con una ética perversa, que pretende convertir en oro y billetes no sólo lo que toca, sino todo lo que usa, ya sea el planeta, las plantas, los animales todos (al referirme a animales incluyo a n uestra especie).
Ha sido mediante o desde la revolución industrial que el consumo de “materias primas” animales se dinamizó con fases históricas imperialistas, donde los países periféricos ,dependientes ellos (ejemplo claro somos Latinoamérica) vendían tanto cueros, sebo, tasajo, algodón, café, carne, lana...
Es para hacer andar a las crecientes industrias europeas que se entregan esas mercaderías por así llamarlas, y donde las grandes vaquerías americanas van proporcionando grandes cantidades de animales muertos, algo que continúa hasta hoy y supone un orgullo por parte de las poblaciones enajenadas el decir “somos un país ganadero”, la riqueza del país va de la mano con las exportaciones de carne, leche, etc...
Algo demasiado alejado de la realidad, solidificado en mitos construídos en base a la sangre de otros animales, porque económicamente en el sistema capitalista, el burgués que vende la carne no va a repartir los dólares o euros con sus empleados, sino que los va a seguir explotando en pro de su plusvalor.
El afirmar que consumir carne es necesario para la salud, es una mentira que se ha hecho “realidad” porque se ha dicho más de mil veces, y porque las verdades a medias son claras mentiras.
Esta sociedad de la cual no formamos parte sino que somos meros espectadores que vemos pasar la vida(y la muerte en forma de alimento), hace verdad cualquier palabra de energúmenos que desconocen a pueblos milenarios que continúan alimentándose de vegetales, raíces, bulbos, frutas, granos, sin tener “necesidad” de matar animales para sobrevivir o vivir, como pretenden hacernos creer.
El hecho de no querer consumir animales , sus despojos, sus “derivados” y “productos”(la alienación nos obliga a poner un nombre disfrazando a la muerte y la tortura a los animales, mercantilizando la muerte) pasa por un colador donde quedan muchas razones, y una es esa, el uso de la razón, una racionalidad liberadora, nacida de ideas practicadas de hace mucho tiempo pero a veces estancas en lo que refiere con la empatía hacia los animales; está el hecho de ver que nos posicionamos también contra una forma de dominación hacia los animales(indefensos ellos) y por ende también hacia nosotros como individuos, porque nos hacen comer la pastilla a través de instituciones legitimadas por los estados (como la escuela, el trabajo, las universidades, la medicina occidental, y la institución política de la democracia y el propio capitalismo también, y algunas ideologías opositoras donde solo la liberación humana era el principal centro a tener en cuenta, nosotros no compartimos para nada el antropocentrismo).
Es necesario comernos a nuestro prójimo, para cuando lleguemos a los 45, o 50 años y una persona nos diga que debemos dejar de consumirlas porque tenemos una enfermedad terminal irremediable?, y ante la cual no nos van salvar tampoco los medicamentos (probados hasta la muerte de otros animales...).
Es el especismo, (la discriminación y dictadura ejercida hacia los demás animales) quien ejerce a diario en nuestras relaciones con los demás habitantes de este planeta...

No hay comentarios:

Publicar un comentario